¿Conoces la realidad de la Mutilación Genital Femenina?

La mutilación genital femenina (MGF) es la alteración o lesión de los órganos genitales femeninos de forma intencional y por motivos no médicos. Según la OMS, más de 125 millones de mujeres y niñas vivas actualmente han sido objeto de esta práctica en África y Oriente Medio. Más de 125 millones, que lo han sufrido en algún momento entre la lactancia y los 15 años. ¿Cómo puede ser esto posible?

Causas

Factores tan potentes como la tradición y creencias religiosas son el caldo de cultivo de esta violación de los Derechos Humanos de las mujeres. Las familias se ven socialmente presionadas a que sus hijas pasen por esta experiencia, ya que también es una forma de demostrar la buena preparación para el matrimonio, su fidelidad y su buen comportamiento sexual prematrimonial. Por si fuera poco, los líderes de estas comunidades así como el propio personal médico contribuyen al mantenimiento de esta costumbre.

Consecuencias

Ni que decir tiene el impacto psicológico que supone, que se puede comparar con el de un abuso sexual: depresión, estrés postraumático y desórdenes mentales . Las consecuencias físicas pasan por infecciones, dolores y esterilidad, hasta la necesidad de nuevas intervenciones quirúrgicas para modificar la mutilación. Es el caso del sellado o estrechamiento de la apertura vaginal, que se debe corregir para permitir las relaciones sexuales y el parto.

Soluciones

Desde 1997 se han conseguido grandes avances en la lucha contra la MGF, pues se han promulgado leyes para su eliminación y se han creado organismos que vigilan su cumplimiento. También se está haciendo hincapié en la educación de las comunidades donde se practica, proporcionando información sobre sus causas para prevenirla, y se busca el apoyo de los profesionales de la salud para que, en lugar de prestarse a realizar estos procedimientos, proporcionen ayuda a quienes los han sufrido.

Aunque se espera haberla erradicado por completo en el 2030, todavía se practica en 29 países del mundo, como Camerún, Mauritania, Senegal o Uganda, y representa la terrible desigualdad que hay entre sexos. No se puede consentir que mujeres, por el simple hecho de serlo, tengan que sufrir semejantes agresiones contra su cuerpo y su integridad y aceptarlo como algo normal. Con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero a la MGF el 6 de febrero, queremos invitaros a tomar conciencia de una realidad por la que hay que luchar, para que las niñas de todo el mundo no se vean obligadas a renunciar a sus derechos.

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